Se me ha rayado la pantalla del móvil.
Pues es que resulta que estaba intentando hacer una entrada la mar de sesuda acerca del Episodio III de Star Wars; pero como hoy estoy poco imaginativo y no hay manera he decidido que voy a dejarlo en la recámara y voy a tratar de un tema profundo de verdad.
Se me ha rayado la pantalla externa del movil. Y me fastidia porque, contra todo pronóstico, mi terminal (un Sony Ericsson Z600) ha resultado ser más duro que una cosa muy dura, y ha sobrevivido a más golpes que una cosa muy golpeada.
...
Y eso que es uno de estos terminales con bisagra, los cuales tienden a cascar por esa extremidad.
Pues claro, resulta que le he tomado mucho cariño. Encima, la batería me puede durar de cuatro a cinco días sin despeinarse y en régimen de veinticuatro horas. Dentro tengo el ChessMaster y el Solitario. Es azul marino. Vibra.
Me gusta mi móvil.
Y si no fuera por este despacho de las narices, donde hay una población de mesas cinco veces superior a la de una nave de Ikea, una población de ordenadores diez veces superior a la del centro de control de la NASA, y una población de personas quince veces superior a la de un mercado del centro de Pekín, la pobre pantalla se podría haber salvado del rayajo que le he hecho al rozar mi bolsillo con una esquina de una mesa mientras yo intentaba pasar por encima de un ordenador y esquivaba a una persona.
En fin, cosas que pasan.
PD: Bueno chic@s, aguardo colaboración para dar a este post el sentido pseudotrágico y la profundidad sesuda del resto de entradas de este blog. Es que hoy estoy cansado y no me apetece hacerlo yo XDDDD
martes, mayo 24, 2005
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